Los huesos no son estructuras muertas sino “tejidos vivos” formados por proteínas y minerales, especialmente calcio. La masa ósea de nuestro cuerpo atraviesa un proceso continuo de cambio, en donde los viejos tejidos óseos son eliminados y reemplazados por tejidos óseos nuevos. De hecho podemos pensar que nuestra masa ósea es como una “cuenta corriente bancaria” en la que "depositamos" y "retiramos" tejido óseo. Durante la adolescencia, las hormonas (estrógeno en las mujeres y testosterona en los hombres) ayudan al crecimiento óseo en tamaño y longitud. Se deposita mucho más hueso del que se utiliza hasta más o menos los 30 años de edad, que es el momento en el que los huesos alcanzan su máxima longitud y densidad.
Durante la menopausia (generalmente a los 50 años), los cuerpos de las mujeres cambian y producen una cantidad menor de “estrógeno”, lo cual afecta negativamente sobre la masa ósea. El estrógeno es fundamental para coordinar la absorción de Calcio y Vitamina D, así como ayuda a reducir la pérdida de tejido óseo. Por el déficit de estrógeno, las mujeres pierden una cantidad de masa ósea mucho mayor durante el periodo comprendido entre los 5 a 7 años que siguen a la menopausia, es decir, ponen su cuenta corriente ósea en “rojo”. Debido a esta pérdida, muchas mujeres se encuentran en estadios previos o en Osteoporosis luego de su Menopausia.
Si Ud. tiene mas de 40 años, fuma, tiene una vida sedentaria, no realiza actividad física y su dieta es pobre en calcio, consulte a su médico pues tiene riesgo de padecer Osteoporosis.
El cambio de hábitos, el ejercicio físico y la ingesta adecuada de calcio, son cruciales para el cuidado de nuestra estructura ósea.
Además, existen drogas muy útiles y bien toleradas para prevenir y tratar la Osteoporosis, tal es el caso del Alendronato o el Risedronato, así como las terapias hormonales. Todas ellas inhiben la destrucción de hueso, aumentan su densidad y previenen las fracturas, logrando aumentar en 3 años la densidad del hueso un 5 a 10%. Esta reconstrucción de hueso puede parecer modesta, pero es suficiente para disminuir el riesgo de fracturas de la columna vertebral, cadera y muñeca un 50%.
Consulte a su médico, la prevención es la base para una vida saludable.
Dra. Doris Rodriguez Vidal
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